Astronomía,  Ciencia

Descubren el planeta más joven del universo: así nació Elias 2-24 b

Astrónomos confirman el exoplaneta más joven jamás detectado, con menos de un millón de años, envuelto todavía en el disco de gas y polvo del que se está formando.

Un bebé cósmico recién nacido

Los planetas, como las personas, también nacen. Y un equipo internacional de astrónomos acaba de encontrar al recién nacido más joven de todos: Elias 2-24 b, un exoplaneta con menos de un millón de años, un instante en la escala de tiempo cósmica.

Ubicado a 450 años luz de la Tierra, este mundo pesa entre 1 y 4 veces la masa de Júpiter y todavía está envuelto en el disco de gas y polvo que rodea a su estrella, absorbiendo material mientras continúa creciendo.

Ilustración artística
Ilustración artística de un disco protoplanetario visto en perspectiva, con dos planetas jóvenes de aspecto incandescente formándose dentro de él, rodeados de fragmentos de roca y polvo. El disco se extiende en espiral entre tonos dorados, azules y anaranjados, sobre un fondo estelar con nebulosas distantes. Imagen conceptual generada con inteligencia artificial.

Cómo lo encontraron

El estudio fue liderado por Andrea Bernardi, doctorando en la Universidad Diego Portales (Chile), junto a su coautor Lucas Cieza, del Instituto de Estudios Astrofísicos. El equipo analizó observaciones archivadas de siete estrellas jóvenes captadas por el Observatorio W.M. Keck, en Hawái, todas rodeadas de discos protoplanetarios: los mismos “viveros” donde nacen los planetas.

Usando el coronógrafo del telescopio Keck para bloquear la luz de la estrella, los investigadores pudieron distinguir algo mucho más tenue: un punto de luz escondido dentro de un hueco de 30 unidades astronómicas (UA) de ancho en el disco. Ese hueco es precisamente lo que un planeta en formación va “arando” a medida que recolecta material a su alrededor.

Un misterio de una década resuelto

Ese hueco ya tenía historia. Hace unos 10 años, el telescopio ALMA, en el desierto de Atacama, había detectado el hueco y un tenue punto de luz dentro de él. El VLT (Very Large Telescope) también lo había observado después, sin poder confirmar si se trataba realmente de un planeta.

La clave fue combinar los tres telescopios —Keck, ALMA y VLT— y comparar imágenes de archivo tomadas en 2018 y 2020. Al analizar el movimiento del punto de luz a lo largo del tiempo, el equipo comprobó que se desplazaba exactamente como lo haría un planeta orbitando su estrella, a unas 54.9 unidades astronómicas de distancia, más lejos que la órbita de Plutón. La probabilidad de que ese punto fuera en realidad una estrella de fondo alineada por casualidad era de apenas 0.015%.

Imagen del telescopio Keck
Imagen del telescopio Keck que muestra el disco protoplanetario alrededor de la estrella Elias 2-24, cuya luz fue bloqueada (círculo gris) para poder detectar objetos más tenues. Un punto turquesa señala la posición del exoplaneta Elias 2-24 b, ubicado en un hueco del disco. La escala de flujo (colores de negro a amarillo) indica la intensidad de la luz detectada, y la barra blanca representa una distancia de 30 unidades astronómicas.

Un dato que desafía los modelos

Según las teorías actuales de formación planetaria, un planeta del tamaño de Júpiter tarda unos 5 millones de años en formarse a esa distancia de su estrella. Elias 2-24 b tiene menos de una quinta parte de esa edad, lo que obliga a repensar los modelos existentes.

Hasta este hallazgo, el récord de planeta más joven lo compartían cuatro mundos —dos orbitando la estrella PDS 70 y dos orbitando WISPIT 2—, todos con más de 5 millones de años. Como señaló Lucas Cieza:

“Nuestros modelos de formación planetaria ya tenían dificultades para explicar a esos récords anteriores. Elias 2-24 b nos muestra que incluso nuestros mejores modelos todavía no capturan algunos procesos importantes.”

Curiosamente, pese a estar tan alejado de su estrella, el planeta alcanza temperaturas de entre 1,300 y 1,600 Kelvin, más caliente que muchos planetas mucho más viejos.

Concepto artístico en primer plano
Concepto artístico en primer plano de la estrella Elias 2-24, mostrada como una esfera anaranjada con un brillo blanco intenso en su centro. A su alrededor se extiende un halo azul de gas y polvo (el disco protoplanetario), y en la parte superior derecha se observa el exoplaneta Elias 2-24 b como un pequeño punto brillante, conectado a la estrella por una delgada corriente de material que está siendo absorbido.

El comienzo de una nueva era

Los científicos creen que este es solo el principio. Con instrumentos más sensibles, como el futuro Telescopio Espacial Nancy Grace Roman de la NASA, detectar planetas recién nacidos como Elias 2-24 b debería volverse cada vez más común. Como concluyó Cieza:

“Es apenas el comienzo de una nueva era de descubrimientos. Es increíble que, con la tecnología actual, podamos ver en acción la formación de planetas.”

El hallazgo fue publicado el 16 de septiembre de 2026 en The Astrophysical Journal Letters.

Te dejo enlace a un short que creamos: https://youtube.com/shorts/rvpDvF3pxzg

Fuentes: